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lunes, marzo 10, 2014

N4t3c31s.

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S32mpr2 p4drán p1s1r c2rc1,

P2r4 n4 h1y f3n1l.

lunes, mayo 27, 2013

Noticias.

Encontraron la salida rápidamente,
Sin saber que no podrían volver a entrar.
No se quejaron cuando se quedaron de ese lado
Pero estuvieron un largo rato deambulando.
No podría encontrar sus caras aunque los buscase.
Ellos cambiaron de forma, de naturaleza.
Creo que los he perdido para siempre.
Me parece que cada tanto vuelven y se acodan en la barra.
Esperan a que los encuentre pero yo no voy ese día.
Cuando espero encontrarlos no aparecen.
Así es nuestro juego,
Uno que consiste en desencuentros y búsquedas.
La última vez que escuché de uno,
Se estaba yendo para San Rafael a buscar a un poeta perdido.
Otro estaba por una feria de arte con su mujer.
Uno se perdía en la oscuridad de un páramo entrerriano.
De los demás no tengo noticias.
Están perdidos, estarán en sus cosas.
Como yo ando en las mías.
Sé que a algunos los perdí para siempre.
No sé qué podrían hacer conmigo.
El anarquismo de las ideas los alejó de mí.
Pero entre ellos son amigos,
Sé que se ven, que se encuentran.
Tal vez en algún momento alguno muera,
Si es que no ha pasado ya.
No creo que me enteré de su funeral,
No me parece que pueda llegar a ir.
Ellos todos estarán.
Supongo que para ese momento se juntarán.
Sin que anden perdidos por ahí.
Pero por ahora están lejos,
Están todos en stand-by.
Unos perdidos en una novela que no termina.
Otro en un cuento que todavía no lo alcanzó.
Los demás en el limbo.
No podrán entrar,
Siempre podrán pasar cerca,

Pero no hay final.

lunes, enero 28, 2013

Encuentro.




Encuentro la bolsa de café vacía
Sólo quedan las migas de los granos
Me decido por el café molido
Qué tan mal le sale
Por eso agarro la otra bolsa
Pongo a ojo la cantidad
Mido el agua en tazas
Apreto el botón rojo
Que se enciende e ilumina mi oscuridad
Espero a que salga que caiga
Caliente y humeante y negro
Pero la tristeza me embarga
No puedo tomar ese café
Necesito otra infusión.
Encuentro la caja con los tés raros
Y me pongo a mirar sus colores
Ceylon Earl Grey Darjeeling Inglés
Manzanilla Jazmín Cedrón Verde
Elijo uno al azar
Casi como pasando figuritas
Su etiqueta no me dice nada
Su olor no tiene esencia
Pero creo que es el que le gusta
Por eso dejo la pava calentándose
Hasta que empieza a cantar
Y parece silbar canciones
Que tocaba en la flauta
Una nota constante
Que va subiendo rápido
Pero el té es compartido
Dejo todo como está
todo empezado
como algo hermoso ha empezado
Está el olor del café hecho
Atiende a toda mi cocina
Busco en la alacena
Encuentro el café instantáneo
Vierto su contenido en una taza mojada
Aprovecho el agua hirviendo
Y bato hasta que lo incoloro se torna marrón
Me alejo de la cocina con mi taza
De mi última bebida preparada
Sabiendo que algo me falta
Y que pronto lo volveré a reencontrar.

viernes, enero 04, 2013

Hojarasca.



Explotó en un remolino de hojas
Escritas a máquina y garabateadas a mano
Que lo escondió en una nube imaginaria
Entre la cual cayó como una bolsa de papas
En el medio de nuestro túnel
Mientras pasaba un tren diesel
Y no es escuchaba nada
Más que el golpeteo de los durmientes
No hubo luz del sol ni claro de luna
Cuando su alma dejó su cuerpo
Inerte y tirado en el largo pasillo
Entre el este y el oeste
Por debajo de la estación de trenes
Donde quedó el cuerpo
Entre el olor a vegetales podridos
Y plástico viejo de juguetes gastados
A la vista de los testigos presénciales
La ayuda tardó en llegar
Quizás porque pareció un chiste
O una escena de película
Por cómo cayó
Por la nube de folios
Por las poesías que quedaron el aire
Nadie lo ayudó
No había nada que hacer
Cuando su cabeza tocó el piso
Ya estaba muerto
Todos sintieron un escalofrío
Detrás del cuello
Quizás era porque la parca
Anduvo suspirando aliento frío
Detrás de todos los presentes
Un buen rato
Y lo eligió a él
El más viejo de todos
Los que cruzaban por el túnel.

Nadie lo sabía pero es un poeta
Era un padre de una hija que casi no conocía
Tenía un amante de su misma edad
Desde hacía más de diez años
Su hija y esposa no se enteraron que murió
No sintieron nada en ese momento
Su amante no volvió a verlo
Aunque fue su amante durante todo el tiempo
Tal vez porque amante se es toda la vida
Era algo viejo y caminaba poco encorvado
Y lo último que tomó fue un café con ginebra
En el café que todavía está en la estación
Que todavía guarda su mesa
No hablaba con nadie
Sólo pedía su café y ginebra
Y se dedicaba a leer y a garabatear
Sobre las páginas escritas a máquina
En su eterno poema
El que empezó cuando tenía quince años
Siguió cuando usaba uniforme de ferroviario
Y que escribió durante el resto de vida.

La nube es un poema
Fue una niebla de hojarasca
Sin presunto principio ni final
Algo que parece ser eterno
Sin mayúsculas o puntos o comas
Un poema sobre Cayo Julio César
Su vida y sus logros y miserias
Especialmente su caída
Y parece ser un trabajo en desarrollo
Un maldito work in progress
Tal vez el de toda su vida
O el de un ratito de vida
Las hojas que volaron
Hablaban de la muerte del tirano
De las idus de marzo
Los días en que el metal llenó su cuerpo
No hay rastros de otros sucesos
Ni sabemos si existen más hojas
Más versos rimas o métrica
Pero parece algo de un todo
Tampoco hay un orden
Porque la muerte aparece en todas las hojas
Los versos son largos
Y parecen ser intercambiables
Puesto que la historia no cambia
Pero las ideas cambian
Si se leen de una forma el tirano es amado
Con otro orden es un demócrata odiado.

Nos dedicamos a encontrar
Durante larga vida
Los diferentes fragmentos del poema
Para poder ordenar y editar
El sentido de la vida
Del viejo que murió en el túnel
Entre medio del este y del oeste
Más allá de comunismos y capitalismos
De algunos Smith y otros Marx
Pero no sabemos quién es
No tenía nombre en su cuerpo
Más que su cara
Que le debe decir algo a quienes lo conocen
Tal vez muchos o quizás pocos
Puesto que a nosotros no dice nada
Pero ahora es nuestra obsesión
Y escribimos cuentos y novelas
Inventamos odas y elegías
Hasta leímos algo en su tumba de expósito
Él es nuestro Natalia Natalia
Nos basamos en su presunta vida
Nuestra suya existencia
Así nos divertimos
Entre los cafés y el vermouth
En las sobremesas en la mesa
Creamos de un muerto una vida.

sábado, octubre 27, 2012

El Futuro.



Perdida entre la bruma del mar,
El Faro de Alejandría no ilumina,
Ni muestra un camino,
Las bibliotecas nunca enseñan,
Que es lo que hay que hacer.
No hay enseres para seres.
El paisaje ominoso se despliega,
Ante los peligros de la mirada.
La bella muerte entre todos.
Nuestros deseos son inanes.
Y perdidos en el averno,
Un alma existe entre el resto,
Que confirma nuestra dualidad.
Nuestro futuro es invisible,
Un acto de eterna fe.
Somos Orfeo en su rescate.
Siempre jugando contra el Invisible,
Alegrando el corazón con música.
A veces se nos concede un deseo.
Y no podemos ver el porvenir,
Así como Orfeo no debía verla,
A ella, única, Eurídice, muerta,
Extraviada entre el Hades,
La vida es búsqueda,
Y es encuentro.
Es dos corazones que se aman.
Y tenemos que tener ciega fe
En aquello que no podemos ver,
Pero que debemos sentir,
Oler, beber, respirar.
Una mano en nuestra mano,
El amor en nuestro cuerpo.
Pero no debemos mirar más allá,
De lo que se nos recomendó.
Pues si miramos,
Por nuestra humana impaciencia
Puede ser que todo,
Se desvanezca en un segundo.
Y ella, nuestra amante,
Nuestra vida,
Desaparezca ante nuestra mirada.
Dejando en la tierra,
Nuestras manos,
Tomando, aferrándonos,
A la nada.

lunes, septiembre 03, 2012

Porvenida.


Tú sabes que vendrá por ti.
Bien lo sabes tú, yo y él.
Por la noche o durante el día.
Pero vendrá.
No sabes qué cara tendrá.
Ni a sus ojos, ni que boca.
No conoces su olor,
Pero presientes el frío.
En cada rincón podría estar.
A cada paso sabes que vendrá.


Alguna vez pensaste haberlo visto.
En una esquina pensaste que ese era,
Te le acercaste lentamente.
Lo miraste de píe a cabeza.
Le hablaste en susurros.
Lo oliste, sentiste, lo has tocado.
Decidiste que no era aquel,
Cuando lo escuchaste,
Sonó como cualquier otro.
Como yo, tú o él.

No te puedes esconder.
En algún momento aparecerá.
Reconocerás su cara.
Te perderás en su mirada,
En su esencia, en su vacío.
Sabrás que no puedes escapar.
Pasaste toda la vida
Planeando el plan de evasión.
Y en ese instante,
Ese seguro segundo, lo sabrás.

sábado, julio 14, 2012

Casus belli.


Diecisiete tonos de grises y alguno de blanco en el cielo.
Retazos de nieve embarrada en recovecos lejanos.
El riacho que es frontera fluye y separa los lados.
De allá las Provincias y de acá la Capital del Imperio.
Jornadas frías de invierno, de enero, de pasado eterno.
Las aguas entre rojas y marrones, como sangre humana.
Es el preludio de la que caerá en los meses que seguirán,
Pero que han pasado hace siglos y que siguen pasando.
Al momento del cruzar el río rojo la sangre volverá a caer.
Todos los que están de lado de provincia lo saben.
Cruzar el agua roja es el punto de no-retorno.
De ese punto la Historia no vuelve y se dobla en sí misma.
A ese lugar siempre vuelve, sea este río u otro.
El río es el punto de inflexión de la vida de todos.
De todos los que vivieron, los que viven y vivirán.
El celeste se discurre y el rosado en el cielo atrae miradas.
Las tropas y su general llegan a la orilla embarrada.
Cruzar cualquier otro río no significó nada para ellos.
El General mandó construir un gran puente,
Para pelear con los bárbaros en su tierra y vencer.
Y este riacho no tiene el caudal de un Rin o un Tíber.
En este momento sempiterno, los caballos se encabritan.
Los soldados esperan las-sus- órdenes. Ellos las seguirán.
La Legión siempre lo seguirá, siempre lo hizo y hará.
El General descabalga y camina la orilla, sopesa, duda.
Nadie lo había visto nunca dudar, y todos sienten,
Sólo por un corto instante, que es humano, un par.
La noche en su oscuridad negra lo enarbola, lo traga.
Él, en su provincia todavía, mira a sus ejércitos.
Para cruzar el río debería desbandar su legión,
Pero la duda, eterna en la justicia, es corta en la acción.
Y el General sube a su caballo, y lo encabrita.
Mira a sus seguidores, levanta el penacho.
Sostiene la espada en alto y él primero cruza.
Las aguas rojas se mezclan en la negrura de la noche.
Las parcas se solapan y miran, esperan, ya saben.
El general en el agua cruza el límite.
Sin esfuerzo, sin dificultad lo hizo.
Es río no es profundo en cuanto obstaculo,
Pero lo es en metáfora y él la entiende.
Sus piernas ni se mojan, su petate tampoco, su penacho menos.
Las aguas del crimen no lo tocan;
No existe ley para los dioses.
Del otro lado espera a sus tropas, que lo siguen;
Sin dudar, aunque el acto es la condena a muerte,
Por parte de las autoridades del otro lado.
Pero ellos están de parte de su General,
Lo han visto en batalla, saben que los dioses están de su lado.
Cruza el último rezagado, y el General, observa el pasado.
Lo que ha dejado atrás, las Galias, la ley del hombre,
Y mira lo que viene por delante.
Lo que siempre queda atrás, lo que siempre viene.
Que sigue viniendo, siguen dejando atrás.
La historia siempre vuelve, siempre la misma historia.
Diferentes ríos, generales, ejércitos, justicias y tiranías.
La República que muere, un dictador muerto en el Senado.
El tirano, el general, el hombre de leyes, el romano.
La tropa se aleja al galope, ya han entrado en fértiles tierras.
En nuestra casa, en nuestro hogar, nuestro país.
Supervisó el paso de todos ellos a su costado, callado.
No ha dicho palabra pero sus gestos dicen más.
Las viejas Cloto, Láquesis, Átropos,
Las parcas se alegran por el trabajo que tendrán,
Que siempre han tenido, que tienen ahora mismo.
La noche oscura los esconde de todo.
No hay verdad, no hay justicia, no hay derecho,
No hay maldad, no hay verdad, no hay crimen.
Es Historia.
El General se dice: "Alea iacta est".
Y se aleja rumbo a la Capital de la República.
Del otrora Imperio más grande de la faz de la tierra.
Rumbo a la historia y a los monumentos.

lunes, junio 04, 2012

Borde.


¿Estuviste alguna vez en el borde de la lluvia?
¿En la intemperie, en la ruta, en el viaje?
¿La viste desde afuera pero tan cerca,
Que miraste un gran chaparrón desde el margen?

¿Te paraste en el límite alguna vez?
En ese lugar donde estas seco,
Pero a dos metros tuyo el agua cae,
Con fuerza, con intensidad desatada.

Ese lugar donde el sonido
Atrapa todo lo que hay,
Pero el agua no toca,
Donde no moja.

¿Nunca fuiste hasta el borde?
¿Nunca metiste la mano y dejaste el cuerpo seco?
Ahí, en lo místico, donde la lluvia empieza,
Quizás termina.
 
Estuve sólo una vez allí.
Creo que donde la lluvia empezaba.
Estaba en la ruta,
Saliendo de un lanchonete,
Y miraba para el norte,
Miraba mi rumbo,
La brújula indicaba ese camino.
Allá arreciaba la lluvia,
Y acá no.
Cayendo con fuerza.
Estaba en remera.
Estaba nublado.
No había relámpagos.
No había truenos.
Sólo el agua caer.
Y allá, a unos metros,
Cinco, diez, tal vez veinte,
El agua caía del cielo.
Corrí con ganas,
Para llegar al límite,
Que es como el borde del cielo,
Y metí el brazo
Como en la ducha,
Luego me alejé,
Rápido volví al auto,
Sabiendo que íbamos para allí,
Que esa magia termina
Cuando estas adentro.
Adentro, la lluvia
Parece no tener fin.

viernes, marzo 16, 2012

Diorama.

Sostiene con sus dedos índice y pulgar
Un gran edificio por dos de sus lados.
Simplemente, lo soltará en algún lugar
Lo soltó y decide que caerá
Para eso inventé la gravedad, se dice,
Nueve punto ochenta y un
Segundos por metro cuadrado.
Y eso le suena bien, por lo que lo deja así.
Se cansa de verlo caer por tanto tiempo
Por lo que crea el suelo, lleno de tierra.
El edificio se incrusta en el piso,
Y queda parado, solo porque él lo quiso así.
Le gusta el paisaje pero se aburre
Por lo que tira árboles y pasto
Por todo el lugar, llenándolo de verde.
Estornuda y llora en soledad,
Y se le ocurre la lluvia y el agua.
Por eso ahora hay un río que pasa por allí.
Crea cientos de edificios más
Y repite la operación de soltarlos.
Pero está solo, y siente que así
Todo lo que hizo no sirve de nada.
Por eso, se dice, que tiene que poner algo más.
Y crea pequeñas personas como él
Que juegan entre los edificios y los árboles.
Algunos caen en el río, y nadan.
Otros caen en un lago, y se ahogan.
Él decide quién se salva y quién muere.
Y se dedica a mirar y a esperar.
Algunas personas miran para arriba
Y creen verlo y otros tildan a éstas
De locos y místicos y retrógrados.
Todos se pelean por él, que ríe.
Yo decido que es domingo,
Digo que es el séptimo día,
Por eso, hago que esté en su habitación,
Le escribo un sillón y lo hago tomar,
Desde ese lugar, observa su obra
Y contempla el espectáculo,
Que él ha creado.
Digo que ese día descansó.
Lo dejo allí y de pronto,
Sin darme cuenta,
Dejo de escribir.

martes, noviembre 22, 2011

Las Estrellas y sus dibujos.


el cielo siempre celeste,
o negro,
las nubes siempre blancas,
o grises,
el sol siempre visible,
o escondido,

las estrellas y sus dibujos,
para quien sabe mirar.

la lluvia que cae,
o no,
la niebla que sube,
o no,
el viento que ulula,
o no,

las estrellas y sus dibujos,
eternos en el plano astral.

las personas siempre pasando,
hasta que paran,
los murmullos siempre presentes,
hasta el silencio,
los que siempre se aman,
hasta el desamor.

las estrellas y sus dibujos,
guiando el camino de los perdidos.

la tierra girando,
siempre,
el sol que calienta,
perenne,
la luna en el cielo,
eterna.

las estrellas y sus dibujos,
en compañía de los demás astros.

las estrellas siempre brillantes,
hasta el vacío,
las estrellas con luz propia,
hasta la ajena,
las estrellas viniendo,
hasta que paran.

las estrellas y sus dibujos,
viniendo hasta el final de su tiempo.

Orión en el cielo nocturno,
o, acá nomás,
un
cazador.

sábado, noviembre 05, 2011

El Tiempo.

mañana no llueve
hoy no llovió
     gotas de olvido
     palabras dichas
     dichas de recuerdos
     en este día nublado

el sol ya salió
      todo ha pasado
      durante el chaparrón

 la historia del mundo
      se moverá eternamente
      en este parpadeo
      el devenir viene
      cuando ha llegado
      el segundo eterno
      y el tercer pasado
      se desarmó aquí
      todo lo que se
      armará allá

 no hubo niebla
      ni habrá nubes
      durante este día
      de sol pleno

cae la lluvia
      de arco iris
      de opaco colorido
      se perderá la noche

en la luz de este sol
      no hay nubes grises
      ni hoy llovió
      todo pasó ahora
      en las gotas del chaparrón

hoy no llovió y
      mañana no llueve

viernes, octubre 28, 2011


entre medio del ambiente gelatinoso
la flor del jacarandá sale del escondite
pisos resbalosos en violetas
las personas se pierden en violencia

buscando  flores donde hay cardos
buscan algo que no encuentran
se pierden en palabras amorosas
mientras los gestos son de ignominia

hay muchedumbres que declaman a los muertos
los que están y se han ido de la plaza
buscan respuestas en el mármol
apoyan sus manos en la fría cara

la primavera se refresca con lluvias
los senderos se abren en rutas
nadie sabe a-dónde-están-yendo
y nadie sabe de-dónde-vienen

todos creen ganar mientras pierden
así es como festejan victorias
cuando todavía no sonó el primer disparo
las frutas maduras se pudren en el piso

el aire se espesa y el olor se esfuerza
los muertos apestan en el piso
y ellos a nadie le importan
la televisión muestra pericias de asesinos

así las flores dejan de emanar aroma
la flor violeta se vuelve a cerrar
el jacarandá vuelve a ser verde
y nada más pasa mientras todo sucede

martes, octubre 18, 2011

En la Muerte:

Dice:
"He cruzado nadando
el ominoso río.
He muerto.
He cambiado todo,
de existencia,
de no ser".

Responde:
"Soy todo.
Uno de los Dioses,
el mayor de todos los olímpicos.
Estamos en los reinos olvidados".

El Muerto dice:
"Estoy aquí
más tuyo que mío.
Allá para mi
no había vida.
De este lugar me siento.
Todo esto es como un sueño".

Hades le responde:
"El inframundo es mío.
Cuento soldados del infierno por cientos.
Aquí el Zar soy sólo yo.
Cambié muertos por vivos.
De aquí te vuelves arriba".

Él finalmente dice:
"Vida, otra vez vuelvo".

lunes, octubre 10, 2011

Tulipanes.



Cuando llegue, tulipanes,
¿Quién?, ¿quién asomará?
¿Pronunciará su nombre?
Mis cabellos los lleva a los muertos.
Llevó el cielo por vanidad,
Ganando, perdiendo.
La ventana, su nombre,
Mis ojos se cierran,
Los dedos añicos de zafiros.
En otoño los días, el último,
Lo que queda bajo el brazo,
Su peor hora, de umbral en umbral,
Ganando, perdiendo.
                Su nombre, tulipanes.

domingo, septiembre 18, 2011

El Atado.


Cuando dos almas se atan
Es difícil que se escapen.
Andan por la vida juntas,
Mas nunca separadas.
Cuando dos almas se atan
No encuentran razón
Para no estar en un mismo lugar.
A veces los nudos son fuertes,
Y, otras, no lo son tanto.
Cuando las almas se desatan,
Hay que dejarla ir.
Puesto que nada se gana
Si intentas volver a atar.
Cuando los lazos se desanudan
Nunca más volverá el mismo moño.
Tendrás millones y millones
De diferentes moños todos los días.
Un amor es un ser atado.
Y no se encuentra razón
Para que no sea así.
Un alma se retuerce en la otra,
Es como que se hacen una,
Así hacen que los zapatos
No se salgan de los pies.
Hay veces que el amor
Le dice al otro:
“me he puesto los pantalones largos,
Por ti, y a veces, se me caen,
Se me ven las piernas flacas
Peludas, largas y musculosas,
Pero no tengo más los cortos”.
Y el alma sonríe en la cara.
Se atan sin que nadie los junte,
Así es como logran
Esa verdadera unión,
Que va más allá de lo bello.
Y esos zapatos caminan,
Caminan por días, meses u años.
A veces para toda la vida.
El alma se forma una
Porque dos almas están atadas.
Y el amor se entrelaza
En un solo ser.
Se es un ser dual,
Cuando un ser
Es uno solo.
Pero las almas atadas
Siendo dos, son sólo una,
Son oximorones.
Porque la vida es una
Gran contradicción.
Para encontrar la verdadera
Libertad,
El alma toda la vida
Busca ser atada
Con otra alma,
Y formar el más hermoso
Moño en mis zapatos,
Para empezar a caminar.

jueves, junio 30, 2011

Sala de Operaciones de Rutina.

En la
Sala de Operaciones de Rutina
Es donde se buscan las
Situaciones cotidianas
Que se viven
Todos los días.
Son los hábitos
Que se repiten.
Investigan siempre
La misma situación
Todos los días,
Viendo lo mismo,
En el paso de las horas.
En esa sala ellos
Se juntan y miden
Todos los momentos.
En ese lugar,
Los investigadores del CONICET
Buscan encontrar el gen
Que genera la rutina.
Experimentan experimentos
Graciosos y serios,
Sobre el tema de
La frecuencia.
Allí todavía los experimentados
Científicos experimentan.
Y, ellos, todos los días
Hacen los mismos estudios,
Los mismos trabajos.
Entran a las ocho de la mañana,
Miden los trabajos,
Charlan y toman mate,
Salen a comer, a las doce,
Vuelven comidos y
Se van a las cuatro
A vivir, a repetir.
Las horas de trabajo
están planeadas
Buscando encontrar
El gen de la rutina,
En las parejas de estudio.
Ellos repiten sus ritos
Y estudian el paso
Del tiempo en
Todos los demás.
Experimentados ejemplares
De experimentos experimentales.
En la
Sala de Operaciones de Rutina
Todos los días pasa
Lo mismo.

viernes, abril 08, 2011

Las Mareas.

Te amaría si me dejaras amarte.
Me controlas como la luna
Lo hace con las mareas.
Aunque cada tanto, la tierra
Me manda un mensaje
Con movimientos telúricos
Que hacen que todo
Termine en el caos
De nuestras vidas ajenas.

sábado, diciembre 11, 2010

Le voyage dans la Lune.

Que te hayas vuelto de a dónde te hayas ido sin mí.
Y yo te pido que me lleves mientras vos te vas.
Yo soy el Mayor Tom y vos estas en el espacio
dando vueltas en perihelio. Pero voy a volver.
Porque el planeta tierra es azul, no hay nada que
pueda hacer. Así que cuando te vayas, llévame
contigo y escondámonos en tus lados oscuros,
son esos lados que están ahí sólo para mí,
sólo para los locos y los poetas que se
pierden en los recovecos del polvo cósmico.
Te pido que nunca me dejés y que me lleves,
me agarrás de la mano. Yo en un cohete me estrello
en tu asombroso blancuzco cuerpo milenario.

Mi amigo Méliès, él me enseñó las imágenes
en que yo me quedo en vos. Yo nací cuando él murió.
y yo nazco cuando estas y muero cuando te vas.
Te espero en París, cerca de la estatua. El viaje de
aquí hasta allá, emulado por Apolos. Soy Sputnik.
Porque nunca pudo llegar, estoy a la deriva,
bien perdido en esta atmósfera que no es la mía.
Buscándote. Te encuentro, agarro, amo, acojo y escucho.
Te pierdo escondida, de pronto, y te gano al rato.
Hasta que te vuelva a perder. Sos mi hermoso cuento
de Julio Verne, mi película del gran Méliès;
soy el recorrido esperando llegar a destino.

Mí destino contigo. Quiero ser rescatado.
Una nave y que me lleve de nuevo a la tierra,
donde podré estar siempre contigo, viéndote.
Te atraeré de dónde sea, mi Selenita.
Yo soy este mar, que necesita de la atracción,
sin ti todos nos morimos. Vos sos mi gravedad.
Salto en tu cuerpo como un niño con menos peso.
Salto para llegar a vos y tu cara blanca.
Y allí voy.

miércoles, noviembre 24, 2010

Jacaranda.

En invierno,
Están escondidos entre los demás.
Esperando.
Esperando ser.
En primavera,
Dejan de lado la esperanza
Y se dedican a alumbrar
Con su flor violeta
Las ciudades.
Acaparan las miradas,
Con su vestido
Distinto
A todos los demás.
Es la belleza de su flor,
La que lo hace demostrar.
En el manto verde
Se destacan en primavera
Con su vestido violeta.
No le queda
Una gota de esperanza.
La pierden toda
Para volver a ganarla
En invierno
Cuando esperan
Volver a tener
Su individualidad
Entre el mar de hojas.
Es como una gota
De enamorados,
Como una gota
De amor
En un mundo desesperado.
La flor violeta
Que da en primavera
Y se esconde en invierno.

sábado, septiembre 25, 2010

(...) en el cielo.

Caigo en tu cuerpo,
Sobre la piel de tus piernas.
Y me encuentro perdido,
Me pierdo en tu cuerpo,
Perdido en tu esencia.
Empiezo a vagar
Por tu cuerpo.
Primero miro el cielo:
Nada me dice.
Estrellas, soles, nubes
Y una sola luna.
Entonces miro tu piel,
Veo las marcas
Que me enseñaste a ver.
Veo tu mancha
En tu muslo.
En el muslo,
Adentro, interior.
Y sé que tengo que subir.
Quiero subir.
Así que subo.
Camino, camino
A pasos de mimos,
A pasos de pellizcos,
A pasos de besos.
Mis labios caminan
Por tu piel,
Blanca y sedosa.
Llego al bosque color pardo,
Y me pierdo en vos.
Tu olor me embriaga.
En la puerta del placer
Me quedo un rato
Perdido entre tus pelos.
Te huelo, te beso,
Te lamo, te soplo.
Y subo,
Te grito palabras
De amor, de cariño.
Te grito mimos.
Y sigo el camino
Que marcan tus lunares.
Mi mapa en tu cuerpo.
Y encuentro mi ser
En la llanura de tu panza.
Sigo mi camino a tu boca,
A tu cariño, a tu amor;
A tu hermoso corazón.
Me muevo a besos,
Mientras uno tus puntos;
Tus lunares,
En dibujos imaginarios.
Que me dicen
Que voy subiendo.
En tu ombligo
Me caigo
Y te oigo reír
De mis cosquillas.
Risas bellas, risas histéricas.
Me es difícil salir de allí.
Pero lo logro,
A puros
Pellizcos.
Me gusta tu piel.
Duermo en tu piel.
Beso tu piel.
Amo tu piel.
Abro los ojos
Y miro mi camino.
Detrás de mí,
El bosque.
Delante de mí,
Las montañas.
Alrededor mío,
Tu amor.
Los lunares
Marcan en camino.
Sigo despacio,
Caminando entre besos,
Pellizcos y caricias.
Escalo las montañas
Para mirar todo tu cuerpo.
Llego al punto más alto.
Entre besos y caricias.
Mis manos agarran,
Mis dedos sujetan,
El último escalón.
Y miro todo
Lo que ya caminé.
Veo:
Tus pies en la cama.
Tu pubis abierto.
Tu panza chata.
Tu ombligo profundo.
Todos tus lunares.
Todo el camino recorrido.
Y miro adelante:
Tu cuello,
Tu cara,
Tu pelo.
Tu boca.
Quiero tocar tu boca.
Sigo mi camino,
Mirando el otro pico.
Y sigo.
Beso tu cuello,
Mi pierdo en tu olor.
Sé tu perfume,
Recuerdo tu esencia.
Sigo,
Te beso.
Te pellizco,
Te hago caricias.
Te soplo.
Y llego a tu boca.
Recorro tus labios
Con un dedo,
Siento tu respiración,
Agitada.
Deseosa.
Hablas,
Susurras.
Te escucho.
Te quiero,
Te quiero.
Antes,
Beso tu oreja,
Muerto tu oreja
Y te susurro todo
Al oído.
“Te amo... Te amo”.
Y recorro tu cara
Con mi mano,
Y tus ojos cerrados
No me miran,
No me ven.
Pero tu piel
Me siente.
Me atrae.
Me presiente.
Y mi mano
Se pierde en tu pelo,
Negro y sedoso.
Y me convierto,
En tuyo,
Sólo tuyo.
Soy tuyo,
En tu boca.
Soy tuyo,
En tu cuerpo.
Y ahora,
Vos
Me agarras y
Te ponés arriba mío.
Y yo sólo veo
Una luna en el cielo.